Skip to main content

Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

See other formats


Perdonado 



para 
siempre 



Domingo 

Lee la historia 
'Perdonado para siempre 

Piensa Después de todo lo que 
Dios había hecho por ios israelitas, 
¿por qué crees que siguieron 
desobedeciendo? 

^Siente Mientras te bañas, ima- 
gina lo que habrá sido permane 
cer bajo la lluvia en el templo. 

Ora Pide a Dios que te 
ayude a comprender qué 
es el perdón mientras 
estudias esta 
semana. 



¿Qué haces tú cuando alguien te hace 
enojar o te molesta? ¿Te echas a 
llorar? ¿Dejas de hablarle? 
¿Platicas con esa persona 
acerca de la situación irri- 
tante? Imagina que te en- 
cuentras en la siguiente 
situación con Mica. 
(Textos clave y referen- 
cias: Esdras 9:1 -1 0:1 7; Profetas y reyes, 
págs. 455-463.) 




Mica sentía gran admiración por Esdras. 
Aunque había mucho trabajo, Esdras había 
guardado la calma y manifestado una actitud 
de alegría. Mica se preguntaba si habría al- 
guna situación que haría enojar a Esdras. 

Cierta mañana un grupo de dirigentes de 
familias llegaron al templo y preguntaron por 
Esdras. Mica se apresuró a ir en busca de Esdras. 
Una visita a esa hora del día significaba que el 
asunto que la motivaba era de importancia. Después 
de dar el mensaje, Mica siguió a Esdras. Entonces el líder 



< 



del grupo habló: 

—El pueblo de Israel no ha sido fiel a Dios 
—dijo—. Muchos, incluso levitas y sacerdotes, 
han estado participando en las abominaciones 
de los paganos enemigos. 

Esdras, al oír esto, se airó mucho, rasgó su 
vestido y comenzó a arrancarse los pelos de la ca- 
beza y la barba. 

De pronto Esdras se sentó. Permaneció sentado 
mirando fijamente. 

—Esdras ha quedado muy afectado por los peca- 
dos que nuestro pueblo ha cometido contra Dios —le 
dijo el líder a Mica-. Me parece 
que debemos dejarlo sentado ahí^ 
por un rato. 

Con el paso de las horas, 
numerosas personas que ha- 
bían sido fieles a Dios se unie- 
ron a Esdras, quien seguía 
mirando fijamente. 

^ Lunes 

/iprende Memoriza el 
versículo escribiéndolo. Colócalo donde 
puedas verlo. 

Piensa ¿En qué forma podrías ocultar tus peca- 
dos? Comenta con un adulto el daño que esto po- 
dría ocasionar. 

Busca en un diccionario la palabra ''renunciar". 
¿Cómo puedes renunciar a tus pecados? 

Ora Pide a Dios que te ayude a revelarle 
tus pecados, luego confiésalos y re- 
nuncia a seguir pecando. 



, adoía^^?TL de los ip©' 



"Al quedisinnula el 

pecado, no le irá bien; 

pero el que lo confiesa y 

lo deja, será perdonado"^ 

(Proverbios 28:13). 



/ 



.M 



r/ 




Repentinamente, a la hora del sacri- 
ficio vespertino, Esdras se puso de pie, 
rasgó un poco más su ropa. Luego 
cayó de rodillas con las manos alzadas 
hacia el cielo y comenzó a orar: 

—Oh, Dios, me presento confun- 
dido y avergonzado delante de ti. 
Hemos hecho muchas cosas indebi- 
das. Hemos pecado y eso nos ha 
causado muchos problemas. Te 
volvimos la espalda. Esto nos con- 
virtió en esclavos de nuestros ene- 
migos. 

—A pesar de todo esto, 
tú nos devolviste la liber- 
tad. Obraste sobre un rey 
que no creía en ti para 
permitirnos reconstruir tu 
templo. Y aun así, seguimos 
pecando contra ti. 
—Nuevamente nos presenta- 
mos ante ti para pedir que nos 
perdones. Te rogamos que tengas 
piedad de nosotros y perdones las 
cosas malas que hemos hecho. 
Obra en nosotros y ayúdanos a 
comprender cómo quieres que 
vivamos y a hacer tu voluntad. 
Cuando Esdras terminó 
de orar, uno de los dirigen- 
tes llamado Secanías, le 
dijo: 



LECCIÓN 



—Hemos cometido errores. Debemos renovar núes 
tro pacto con Dios. Queremos que tú nos guíes de 
vuelta a Dios y nos enseñes lo que él desea que 
hagamos. 

—Estoy dispuesto a hacer eso. Pero 
primero los sacerdotes, los levitas y los 
dirigentes deben jurar que apoyarán 
lo que Dios nos ha dicho que ha- 
gamos. 

Todos estuvieron de 
acuerdo. 

—Ahora ya es tarde 
—dijo Esdras— . Mañana los 
dirigentes deberán reunirse 
conmigo para hacer planes 
acerca de lo que debemos 
hacer. 

A la mañana siguiente Mica 
se apresuró a ir al templo. 

Cuando llegaron todos, Esdras 
comenzó a hablar con los dirigentes 
acerca de que todos los israelitas ne- 
cesitaban arrepentirse. Acordaron en 
viar una proclamación para llamar a 
todos los judíos a que se reunie- 
ran en jerusalén, en el término 
de tres días. Si no lo hacían, 
perderían sus tierras y no se les 
permitiría formar parte del 
grupo de los exiliados repatria- 
dos. 

Tres días después, la 
gente se reunió frente al 





templo a pesar de que había comenzado a ll( 
ver. 

Esdras y los dirigentes fueron a la plaza 
del templo. Esdras levantó una mano para im- 
poner silencio a la multitud. 

—Hoy hemos venido a confesar nuestros 
pecados y a efectuar una promesa a Dios — 
anunció Esdras—. ¿Están listos para hacerlo 
ahora? 

—¡Sí, estamos listos! —gritaron todos. 

Luego alguien dijo: 

—Hay muchos de nosotros que necesitamos 
hacer confesiones y efectuar promesas. Nos parece 
que sería mejor que pongas dirigentes en nuestros 
pueblos, para que escuchen nuestras promesas y nos 
ayuden a corregir nuestros errores. Ahora es la esta- 
ción de las lluvias y es difícil acampar afuera. 



jueves 

Lee Esdras 10:1 al 
8. La gente en el ayuno 
solía privarse únicamente 
de alimento pero no de agua. 

Busca ¿Quién más ayunaba 
de este modo y por qué? Busca 
Éxodo 34:28 y Deuteronomio 
9:16 al 18. 



Piensa Aunque los alumnos 
de tu edad no debieran 
privarse de comida ni 
bebida, ¿de qué podrían 
privarse para ayunar? 

Ora por los dirigentes 
de tu iglesia y de tu 
país. 



—Estoy de acuerdo contigo —contestó 
Esdras—. Hoy mismo elegiré dirigentes para cada 

grupo. Tendrán tres meses para arreglar lo 
que hayan hecho mal. 

Cuando se dispersó 
la multitud, 




LECCIÓN 



Mica esperó para platicar con Esdras. 

—Mica, ¿estás aquí todavía? 
—preguntó Esdras. 

—Sí, porque deseaba pregun- 
tarte algo —explicó el muchacho—. 
¿Crees que Dios podría perdonarnos 
nuevamente? 

—No lo dudes. Mica —contestó 
Esdras—. Ese es un rasgo maravilloso de Dios. 
Cuando cometemos errores y lo lamentamos 
de veras, podemos pedir a Dios que nos per- 
done. Él lo hará. 

—Me alegro porque Dios es tan miseri- 
cordioso —dijo Mica. 

—Y yo también —añadió Esdras con una 
sonrisa. 



Viernes 




Lee Esdras 10:9 al 17. 

Piensa ¿Cómo crees que los israelitas se 
habrán sentido después de confesar sus 
pecados? 

Haz un dibujo con muchos colores para expresar 
lo que se siente al ser perdonado. 

Busca un Salmo que se refiera al perdón 

Ora Confiesa los pecados que hayas 
cometido hoy y alaba a Dios por su 
perdón.